Tras una multitudinaria marcha en distintos puntos del país, en horas de la madrugada del jueves el presidente Javier Milei vetó la Ley de Financiamiento Universitario y la envió nuevamente al Congreso donde será sujeta nuevamente a consideración de los legisladores.
Este jueves trascendió que opositores buscan que el veto sea tratado el próximo miércoles, 9 de octubre.
La decisión fue plasmada en el decreto 879/2024, donde se repasan los alcances de a la ley aprobada en el Congreso para actualizar el presupuesto destinado a las universidades públicas y las actualizaciones salariales de los integrantes de las mismas.
Los argumentos de Milei para vetar la Ley de Financiamiento Universitario
En el texto, el presidente llama a la “sensatez institucional” de los legisladores y les reclama “no emitir disposiciones cuya aplicación sea inconveniente para las cuentas públicas, o que contradigan la proyección de ingresos y distribución de gastos prevista en el Presupuesto Nacional.
Además, señala que el presupuesto destinado a universidades no alcanza para cumplir con los aumentos que propone la ley y asegura que, de hacerlo, se “establecería un privilegio para el personal de las Universidades Nacionales respecto del resto del personal de la administración pública nacional, por lo que los incrementos salariales deben tener lugar a través de la negociación colectiva de trabajo”.
En ese marco, reitera que la responsabilidad del Gobierno es “respetar el equilibrio fiscal, mantenerlo a largo plazo y cuidar los escasos recursos con los que cuenta el Estado Nacional”,
“No se puede gastar más de lo que ingresa”, agrega.
La Ley vuelve al Congreso
Tras la decisión del presidente Milei, la Ley de Financiamiento Universitario volverá a ser tratada en la Cámara de Diputados.
Para mantenerse en pie, la ley debe ser ratificada por dos tercios de los integrantes del cuerpo legislativo.
La oposición presentaría un pedido para que el debate se haga el próximo miércoles, 9 de octubre.