
SOLDADO ARGENTINO MUERE ASESINADO POR UN DRON EN LA GUERRA DE UCRANIA
Se trata de Emmanuel “Coca” Vilte, de 39 años, quien estaba en el frente desde 2022 y era piloto de drones kamikaze.
Leer más: SOLDADO ARGENTINO MUERE ASESINADO POR UN DRON EN LA GUERRA DE UCRANIAFinalmente se confirmó la muerte deEmmanuel Vilte, un soldado argentino que combatía desde el año 2022en el frente de batalla de Ucrania.Según explicaron las autoridades, el joven falleció a las 4 de la madrugada del lunes, cuandoun dron ruso Shahedidentificó su posición y lo asesinó en la ciudad de Pokrovsk,una de las zonas más activas y peligrosas del conflicto.

“Coca”, como era conocido entre sus pares,había llegado a Ucrania en junio de 2022junto a otros dos argentinos apodados el “Pirata” y el “Pela”. En aquel entonces, formaban parte de unbatallónintegrado por soldados latinoamericanos que se sumaban a la defensa ucraniana frente a la invasión rusa. Participaron en la contraofensiva que Kiev lanzó ese mismo año y que permitió recuperar posiciones clave en el este del país.
En una entrevista registrada el 24 de diciembre de 2022, porTN, mientras gran parte del mundo celebraba la Nochebuena, Vilte describía con crudeza lo que significaba combatir bajo bombardeos constantes: “Estando acá mismo tenés miedo porqueno sabés si te puede caer una bomba o algo, el miedo no se puede controlar”. Los estruendos de artillería eran parte de una rutina de supervivencia, marcada por la angustia permanente de no saber si regresarían con vida.

La labor del soldado argentino en el frente ucraniano
Durante 2023 y 2024, Vilte se desempeñó manejandodrones FPV y drones kamikaze. En el tiempo que vivió en Ucrania, el soldado argentino también construyó un proyecto de vida personal.Se casó con una ciudadana ucraniana y tuvo una hija.
Desde el inicio de la invasión a gran escala de Rusia en febrero de 2022, varios argentinos se sumaron a las filas ucranianas, aunque no existen datos oficiales sobre cuántos lo hicieron ni cuántos perdieron la vida en combate. Lo que sí se sabe es que “Coca” Vilte no fue el primero, pero su muerte deja al descubierto una realidad silenciosa: la de los voluntarios latinoamericanos que arriesgan (y pierden) todo en una guerra queno es la suya, pero que eligieron como propia.









